Qué suerte la mía

Empezaré diciendo que ayer volvió a la vida mi laptop que hace más de un mes y  medio tuvo un colapso por exceso de trabajo, la tuve ahí refundida en mi escritorio, sin solución a la vista, debajo de toda la ropa que volaba por los aires cada vez que me levantaba o me preparaba para dormir. Pero esta semana, un técnico recomendado por (no puedo pronunciar el nombre, porque me produce reacciones alérgicas) vino a ver que era lo que sucedía.

La cuestión fue que descubrió el problema, era la placa, (mucho no entiendo de transistores, o chips, o integrados) pero la cosa es que tenía solución y que de un día para otro la niña pantalla widescreen volvería a encenderse para así poder los dos de nuevo navegar por el ciberespacio y conversar en complicidad y divertirnos como antes.

Ayer volvió a mis brazos, eran cerca de las 8 de la noche y el timbre sonó, el corazón empezó a latir desbordando emoción, y al tocar el botón de encendido ví como se prendian sus luces y así llenarse de energía, para ver en la pantalla ese tan esperado “Ingrese su clave”, que sería el nuevo comienzo de nuestro pacto en el cual compartimos secretos, textos, música, etc.

Bueno todo fue felicidad hasta que que una hora después los celos y el dejarlo relegado unos cuantos minutos hicieron que mi celular muriera, mi w300i dejó de dar señales de vida y solo encendía la pantalla cual ambiente de discoteca (prende y apaga) todavía no se que es lo que tiene, no lo he llevado al técnico. Si alguien conoce que alguno de confianza, agradeceré me lo haga saber.

Pero lo peor de todo es que ahí tenía todos mis números telefónicos, todos, toditititos,no los guarde en ningún otro lado, espero que esta suerte con los aparatos electrónicos no continue ya que si sigo así el próximo que va a pagar pato será mi mp3 o mi cámara fotografica, que Dios me ayude. Según mi hermano yo tengo un problema, aparato que toco aparato que deja de funcionar.

Pero no es cierto, aunque si me pasó con su compu, como la mía se malogró, tuve que poner todos mis archivos en la de él, y a raíz de eso, la máquina se puso recontra lenta y según dice también le entró virus, pero acaso es mi culpa -digo yo, noo.

Bueno ahora que no tengo celular solo me quedan dos opciones, uno pedir prestado la antiguedad de celular que regalé cuando compre el sony, o recurrir al oficio más antiguo del mundo, y si dá resultado comprarme alguno de los nuevos modelos que estan saliendo. Cualquiera de las dos opciones las asumiré con la cabeza en alto (o depende de la posición).

Este video es de ESTOPA
Que suerte la mía, mejor que me ria, que pena que no sea así todos los días

~ por renatto24 en Junio 29, 2008.

2 comentarios to “Qué suerte la mía”

  1. Pues mi cel se fue a pasear… si no regresa… adoptare uno!

  2. Ojalá no me vuelvas a tocar, en el buen sentido de la palabra ¡ éh !

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